Cultivando cannabis rico en CBD

por Xosé /

A grandes rasgos, el cultivo de cannabis con alto contenido en cannabidiol (CBD) no arroja diferencias apreciables al cultivo de cannabis sin rastro de este cannabinoide. Sin embargo, seguro que muchos de vosotros os preguntáis sobre las características y exigencias de algunas variedades CBD-rich y precisamente sobre eso vamos a hablar en esta serie de artículos.

Comencé a cultivar cannabis rico en CBD en 2012. Debido al estrepitoso éxito y algún que otro porro mal fumado, me aventuré con varias Cannatonic (que ya habíamos cultivado sin ser conscientes de sus altos contenidos en 2010) y Dieseltonic de Resin Seeds, y con los primeros F1 estables de ratio 1:1, comercializados por CBD-crew (el por aquel entonces nuevo proyecto de Jaime, breeder y propietario de Resin, junto a Shantibaba). La verdad, era un tanto escéptico aún, sabía que iba a obtener flores con CBD pero no estaba seguro de que fueran a gustarme.

dieseltonic enraizado

Dieseltonic de CBD-rich (ratio 1:1)

Cannatonic me dejó perplejo. Me encantaba la forma en la que crecía, mostrándose como un híbrido de tendencia sativa y dejes a Haze de la vieja escuela. Tenía un aspecto atricomado y rebosante de color… fue amor a primera vista, daban ganas de comérsela. Sin embargo, ni Dieseltonic ni CBD Critical Mass me entusiasmaron durante el crecimiento y el comienzo de la floración. Cuando llegó el curado las cosas cambiaron drásticamente. No cabía duda, todas ellas eran genéticas excepcionales.

El fenotipo de Dieseltonic que finalmente seleccionamos desde CBD-rich.org no es especialmente oloroso durante la floración, incluso carece de un olor excesivo cuando está curándose apaciblemente en un recipiente adecuado; pero cuando lo desmenuzas y te lo fumas, queda bastante claro por qué esta genética coexistió muy dignamente con el éxito de Cannatonic. Diesel, tierra y toques “picantones”, exquisita.

Para ser del todo sincero, el cariño que le guardo a CBD Critical Mass no es el mismo. Me encantó la genética, que no era tan parecida como esperaba a la original Critical Mass de Mr. Nice, en la que se fundamenta este cruce (el otro parental es el que aporta el CBD al híbrido, expresando uno principalmente THC y el otro CBD). Cultivamos cinco semillas y seleccionamos la más productiva y olorosa de ellas (la que podéis ver en las fotos como CBD Critical Mass #1). Sí, existía el fondo dulzón y empalagoso de la tan apreciada Critical, pero predominaba una tendencia cítrica, alimonada, y una producción ligeramente inferior a las Critical que recordábamos. En cuanto se secaron mínimamente, analizamos las cinco en Energy Control y, efectivamente, todas rondaban el ratio 1:1, con porcentajes de cannabinoides que se movían entre el 4% y el 7% y, siempre, teniendo un poco más de CBD que de THC.

Mientras que el efecto de los fenotipos seleccionados de Cannatonic (#1 y #2) era más intenso y definido, y el de Dieseltonic era el de una sativa contenida, el de CBD Critical Mass, en todas sus expresiones, era ligeramente euforizante y mucho menos psicoactivo que el de sus hermanas mayores.

Comienza la aventura CBD-rich

Cuando llevaba varias semanas fumando cogollos curados de estas tres genéticas y sus diversos fenotipos me hice consciente de lo que tenía entre manos. El efecto es, sin duda, una cuestión de gustos (hay a quien no le gustan las CBD-rich y puede que no le gusten nunca), pero el olor, la consistencia, el sabor, el mero disfrute de fumarlas, juicios totalmente al margen de su efecto, eran un verdadero placer que, desde hacía algunos años, no experimentaba de forma tan generalizada. Todas, incluso las que no seleccionabas, estaban realmente buenas.

CBD Critical Mass #1 - 1

CBD Critical Mass #1 seleccionada por CBD-rich fue una de mis primeras experiencias con cannabis de ratio 1:1

Comencé a cruzar estas genéticas con unos pocos clones que guardaba y a dedicarme, prácticamente en exclusiva, al cultivo de variedades CBD-rich. No penséis que soy un fanático del CBD, hay genéticas que sólo albergan THC que siempre estarán conmigo, ocupando un pequeño espacio en mi indoor, simplemente me sientan mejor que las variedades que sólo tienen THC y disfruto verdaderamente cultivándolas, especialmente por sus aspectos y olores.

Con el tiempo, junto a Raro Genetics, creamos la asociación cultural sobre conservación genética vegetal CBD-rich, y nos pusimos en contacto con algunas de las casas de semillas referenciales en este tipo de genéticas. En poco más de un año, teníamos más de veinte fenotipos seleccionados o cedidos con diferentes ratios de THC:CBD (actualmente nos movemos entre los 30 y los 40 ejemplares seleccionados y la fluctuación se debe a diversos problemas de hermafroditismo reciente y variedades sacadas al mercado de forma prematura, poco trabajada). Nuestra reserva constituye un gran abanico de posibilidades que asombraría a todas esas personas que despotrican sobre la supuesta poca variedad que encontramos entre la oferta comercial del cannabis rico en CBD.

Riqueza genética de las CBD-rich

Uno de los reproches mejor argumentados, al menos de forma teórica, se fundamenta en la poca variabilidad y ausencia de distancia genética que hay entre las semillas que expresan altos contenidos en CBD y se comercializan actualmente. Hay quien afirma que “hay dos o tres verdaderas genéticas” con CBD.

No pretendo hacer un nuevo repaso genético a los orígenes de estas variedades, puesto que se ha escrito considerablemente sobre el tema en prensa especializada y yo mismo he escrito en Cannabis Magazine (número 115 en adelante) y en esta web sobre los comienzos del boom comercial y los precedentes genéticos. Como breve contextualización, decir que tanto Resin Seeds como Reggae Seeds utilizaron las mismas genéticas para sembrar el origen del CBD en Europa. Posteriormente, CBD-crew usó un ejemplar seleccionado por su alto contenido en CBD y bajo contenido en THC, que al cruzarse con genéticas que prácticamente sólo albergaban THC, ofrecía descendencia estable próxima al ratio 1:1, y creó un catálogo partiendo de ello.

Big Bud CBD comenzando una floración polinizada

Big Bud CBD polinizada

Pensar que alguno de estos dos factores provoca una excesiva proximidad genética en todas las variedades que se están comercializando actualmente no sólo es una fea metedura de pata viniendo de un profesional del cannabis, sino una flagrante muestra de ignorancia, fruto del desconocimiento de la situación real.

En un párrafo podría decir muchas cosas bonitas sobre la riqueza genética que ya poseen las genéticas CBD-rich; podría contaros maravillas sobre las diferencias estructurales, organolépticas, alimenticias y, sobre todo, sobre los diferentes efectos, que van desde la predominancia física, relajante, a la curiosa sensación de euforia y actividad cerebral, ambas tuteladas por el CBD y en ausencia de excesos; podría deciros que algunas personas, pese a que nunca les ha gustado el CBD, huelen y saborean variopintas genéticas elogiando sus propiedades y sorprendiéndose de que todas ellas tengan cannabidiol; podría recordaros que un origen común para nada significa un resultado similar (qué sería si no del cannabis en Europa después de los constantes cruces con variedades Skunk y Kush a finales de los 90); pero la situación va mucho más allá de lo que yo pueda deciros, si queréis juzgarlas debéis cultivarlas, es así de sencillo.

Estos arriesgados juicios, que corren como la pólvora en el pequeño sector cannábico, son de una ineptitud muy propia en nuestro entorno. Probablemente tenga algo que ver con la ilegalidad de la marihuana, pero en estos años de ajetreo cannábico he visto que priman el ego y los prejuicios cuando se habla de cultivo y crianza de cannabis. La labor del criador está sumamente infravalorada y mitificada (en este caso estoy seguro de que la culpa la tiene la ilegalidad del cannabis) y no hacemos gran cosa por prestigiarla llevando cruces prematuros al mercado y creyendo que cualquiera puede convertirse en criador de la noche a la mañana.

¡Eh tío! Esto no coloca

Cuando coseché mis primeras variedades con altos contenidos en CBD, de forma prematura y sin haber terminado por completo el secado, arranqué uno de los cogollos de la rama principal de una Cannatonic #2, estaba deseando probarla. Era por la mañana y, después de un breve refrigerio, me hice un buen porro sólo de hierba y me dispuse a probarla completamente sobrio.

CBD #1, test line de CBD-crew - 2

Test line regular: CBD#1

Como ocurre con cualquier tipo de droga, la primera vez que pruebas no es en absoluto concluyente. Aun así, no acababa de disgustarme del todo el efecto. Me notaba liviano y con ganas de hacer cosas. Sin embargo, el colocón me parecía insuficiente. Recuerdo que me dirigí a la sala de secado, miré todas aquellas plantas con CBD y pensé: “qué desperdicio, por qué habré puesto tantas”…. Meses después me arrepentía de no haber puesto sólo CBD.

Tengo buenos amigos que son grandes cultivadores y que, después de semanas fumándolas, siguen pensando que las variedades CBD-rich no son para ellos. Esto es algo totalmente respetable puesto que si buscan el intenso efecto de los altos porcentajes de THC que apenas tienen CBD (o que no lo tienen en absoluto) aquí no van a encontrarlo.

En mi caso, descubrí una nueva forma de disfrutar la planta sin someterme a un nivel tan alto de compromiso (especialmente en lo que tiene que ver con tener una vida productiva) y disfrutando del sabor, el olor y la cría de estas variedades.

Es totalmente cierto que las CBD-rich no son para todo el mundo si hablamos de cannabis para su uso específicamente recreativo, pero es una auténtica memez decir que sólo tienen viabilidad de cara al usuario medicinal con intereses paliativos.

Lo dicho, juzguen ustedes mismos.

Xosé

Partes de este texto fueron publicadas en la revista Cannabis Magazine.